Uruguay empató 1-1 con Arabia Saudí en el Mundial 2026
Uruguay arrancó su camino en el Mundial 2026 con un sabor amargo. La Celeste igualó 1-1 ante Arabia Saudí en el Grupo H y dejó una sensación de oportunidad desperdiciada que todavía duele. Porque el empate, a veces, sabe peor que una derrota cuando el equipo tuvo todo para ganar.
El partido comenzó con una Uruguay imprecisa, dubitativa, sin encontrar el ritmo. Y el castigo llegó puntual: en el minuto 41, Abdulelah Al Amri abrió el marcador para los saudíes con un gol que encendió todas las alarmas en el banco de Marcelo Bielsa. La selección uruguaya se fue al descanso perdiendo y con más preguntas que respuestas.
Una segunda mitad de otra galaxia
Lo que pasó después del entretiempo fue casi una metamorfosis. Uruguay salió completamente transformada, con intensidad, con hambre, con carácter. La Celeste asedió el arco saudí durante largos minutos, generó ocasión tras ocasión y encontró el empate gracias a Maximiliano Araujo en el minuto 80. Un gol que desató la euforia, pero que en el fondo no alcanzó para reflejar todo lo que el equipo mereció en ese segundo tiempo.
El gran obstáculo se llamó Al Owais. El arquero de Arabia Saudí fue la figura del partido, sacando mano salvadora tras mano salvadora para mantener el empate. Fue uno de esos partidos donde el portero rival tiene la tarde de su vida y tú quedas con las manos vacías pese a hacerlo bien.
El propio Bielsa no escondió su frustración al final: