La mayoría de las lesiones deportivas no llegan por mala suerte: aparecen cuando el cuerpo recibe más carga de la que está preparado para soportar. La buena noticia es que muchas se pueden prevenir con hábitos sencillos y unos minutos de fuerza, equilibrio y movilidad a la semana. Aquí te explicamos qué aumenta el riesgo, cuáles son las lesiones más comunes y te proponemos una rutina de 6 ejercicios, explicada paso a paso con ilustraciones.

Lo esencial en una línea
Sube la carga poco a poco
Fuerza y equilibrio
Descanso suficiente
Consulta si algo duele
Hay dos grandes tipos de lesiones. Las agudas ocurren de golpe, como un esguince de tobillo al caer mal de un salto. Las de sobrecarga aparecen poco a poco, cuando un tendón, un músculo o un hueso se somete a un esfuerzo repetido sin tiempo para recuperarse.
Los factores que más aumentan el riesgo son conocidos: subir el volumen o la intensidad demasiado rápido, no calentar, dormir y descansar poco, tener poca fuerza en las piernas y el tronco, haber sufrido una lesión anterior mal recuperada y usar un calzado o una superficie inadecuados. La Organización Mundial de la Salud recuerda en su nota sobre actividad física que conviene incluir ejercicios de fuerza al menos dos días por semana.
La regla del 10 %: una orientación muy usada es no aumentar el tiempo o la distancia de entrenamiento más de un 10 % por semana. No es una ley exacta, pero ayuda a recordar que el cuerpo necesita tiempo para adaptarse. Si estás empezando, sigue el entrenamiento para principiantes.
Importante: esta guía es informativa y no sustituye el consejo de un profesional de la salud. Si tienes una lesión, dolor persistente o una enfermedad, consulta a tu médico o a un fisioterapeuta antes de hacer estos ejercicios; ellos pueden adaptar la rutina a tu caso.
Antes de cualquier ejercicio, estos hábitos son la base:
Tienes la rutina completa en nuestro calentamiento antes de entrenar y en la guía de movilidad articular.
Estas son algunas de las lesiones más frecuentes en el deporte amateur y lo que más ayuda a prevenirlas. Si crees que tienes alguna, el diagnóstico debe hacerlo un profesional de la salud.
| Lesión | Dónde y cuándo aparece | Qué ayuda a prevenirla |
|---|---|---|
| Esguince de tobillo | Al caer de un salto o pisar mal; muy frecuente en fútbol, baloncesto y voleibol | Ejercicios de equilibrio sobre una pierna y fuerza en los tobillos |
| Rotura fibrilar o tirón | En isquiotibiales, gemelos o aductores, en sprints y cambios de ritmo | Calentamiento progresivo y fuerza de los isquiotibiales |
| Tendinopatía | Dolor en tendones como el de Aquiles o el rotuliano por repetir mucho un gesto | Subir la carga poco a poco y trabajar la fuerza del músculo |
| Dolor de rodilla del corredor | Molestia alrededor de la rótula al correr o bajar escaleras | Fuerza de glúteos y cadera, y no aumentar el volumen de golpe |
| Dolor de hombro | En deportes de lanzamiento o de red, como el tenis, el pádel o el voleibol | Fuerza y movilidad del hombro y buena técnica |
Haz esta rutina 2 o 3 veces por semana, al terminar el calentamiento o en días suaves. Dura unos 15 minutos. Haz 2 series de cada ejercicio, con 30 a 60 segundos de descanso, y trabaja siempre los dos lados. Cada ilustración muestra la posición clave. Si un ejercicio te causa dolor, no lo hagas y consulta a un fisioterapeuta.
Ejercicio 1 · Tobillos
Consejo: Un tobillo con buena movilidad absorbe mejor los aterrizajes. La rodilla avanza en línea con el segundo dedo del pie.
Ejercicio 2 · Tobillos y rodillas
Consejo: Para hacerlo más difícil, cierra los ojos o ponte sobre un cojín firme. Es uno de los mejores ejercicios para prevenir esguinces.
Ejercicio 3 · Glúteos y zona lumbar
Consejo: Unos glúteos fuertes protegen las rodillas y la espalda. Cuando sea fácil, hazlo con una sola pierna apoyada.
Ejercicio 4 · Abdomen y cadera
Consejo: No dejes que la cadera se hunda ni que el hombro se acerque a la oreja. Mejor menos tiempo y bien hecho.
Ejercicio 5 · Cadera y rodillas
Consejo: Las rodillas siguen la línea de los pies y no se meten hacia dentro. Si no tienes banda, hazlo sin ella.
Ejercicio 6 · Isquiotibiales y equilibrio
Consejo: Ve despacio y apoya una mano en una pared si pierdes el equilibrio. Fortalece los isquiotibiales, que se lesionan mucho en los sprints.
La prevención funciona si se hace con constancia. Este es un ejemplo para las primeras semanas:
2 sesiones con 1 serie de cada ejercicio, despacio y frente a un espejo si puedes.
2 o 3 sesiones con 2 series de cada ejercicio, en días no seguidos.
Prueba las versiones avanzadas: equilibrio con ojos cerrados, puente a una pierna o plancha con los pies.
Mantén la rutina como parte fija de tu calentamiento o de tus días de fuerza.
Una molestia leve después de un entrenamiento intenso es normal, pero no conviene ignorarla:
Para la recuperación diaria, haz los estiramientos después de entrenar.
Prioriza el puente de glúteo, el peso muerto a una pierna y el equilibrio, y aumenta los kilómetros poco a poco. Si estás empezando, sigue la guía para empezar a correr.
Los saltos y los cambios de dirección cargan tobillos y rodillas: no te saltes el equilibrio ni los pasos laterales. Puedes repasar las reglas del voleibol.
Además de esta rutina, trabaja la fuerza y la movilidad de los hombros con la guía de movilidad articular.
Incluye la rutina en tus días de fuerza en casa y no hagas HIIT más de 2 o 3 días por semana.
Estirar ayuda a sentirse más suelto y a mantener la movilidad, pero por sí solo previene pocas lesiones. Lo que más funciona es combinar un buen calentamiento, ejercicios de fuerza y equilibrio, y subir la carga poco a poco.
Con 2 o 3 sesiones de unos 15 minutos por semana se notan los beneficios en pocas semanas. Lo importante es la constancia.
Sí, sentir los músculos cargados uno o dos días después de un esfuerzo nuevo es normal. Un dolor agudo, en una articulación o que dura varios días no lo es: en ese caso, consulta a un médico o a un fisioterapeuta.
No sustituye el tratamiento. Si ya tienes una lesión, un fisioterapeuta debe valorarla y decirte qué ejercicios hacer y cuándo volver al deporte.
Uno muy importante: dormir bien y dejar días suaves entre los entrenamientos intensos permite que músculos y tendones se recuperen y se adapten a la carga.
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